Desafío color y sabor de temporada: de almendra y amapola

Los mugcakes son queques que puedes realizar en poco tiempo, se cocinan y mezclan en una taza. Descubrí está maravilla en mis primeros años fuera de casa, encontré una receta de brownie en tres minutos y para mí que siempre recuerdo cocinar cuando ya tengo hambre fue lo máximo.

Mi prima me regaló un libro con recetas de mugcakes y de ahí sale esta receta un tanto más sofisticada. Este mes el ingrediente especial es la almendra, así que aquí voy con esta receta dulce ( parece que voy a tener que cambiar el nombre del blog, porque últimamente todo es dulce!)

Ingredientes:

– 3 cdas de harina de almendras

– 1 cda de harina común

– 1/4 cdta de polvos de hornear

– 2 cdas de azúcar

– 2 cdas de aceite

– 1 cda de semillas de amapola

– esencia de almendras

Preparación:

Escoja taza favorita, ponga todos los ingredientes, mezcle enérgicamente y lleve al microondas por 2 minutos. Y ¿eso es todo?  Pues sí, ¿ahora entienden mis fascinación por los mugcakes?

Cómo todo lo fácil hay que tener bastante cuidado con algunas cosas, así que aprovecho de compartir algunos tips con ustedes:

1.- Escojan una taza lo suficientemente alta, porque esto sube y si se cae por el borde del molde sin haberse cocinado quedará horrible.

2.- Recomiendo poner primero los ingredientes líquidos y mezclar bien para que no quede harina cruda en el fondo.

3.- Así como rápido se cocina rápido se seca, así que hay que prepararlo y consumirlo.

4.- Cada microondas tiene su personalidad, así que prueben con un minuto y vean si le falta cocción. Yo prefiero que quede húmedo a que quede seco

5.- No importa el Mugcake que prepare, para mí siempre queda mejor con topping de queso crema.

mugcake-2

Cocinar para extranjeros/ receta leche nevada

He tenido una revelación! sé cocinar pocas cosas chilenas y ni siquiera sé qué cosas son típicamente chilenas. Todo comenzó cuando recibimos la invitación de unas amigas mexicanas para conocer un poco sobre su comida. Nos prepararon quesadillas, sopes y huaraches. Todo muuuuuuy rico, creímos que íbamos a reventar de tanto comer, pero aquí estamos vivos y preparados para la siguiente oportunidad.

img_20160925_203923

Parece que todos la pasamos tan bien que terminamos conversando sobre cuando sería la próxima vez , qué cosas podríamos comer y qué cosas son típicamente chilenas. Recurrimos a san google para buscar ideas y fuimos descubriendo que hay pocas cosas en este lado del mundo que sean originarias de un sólo país. Punto a parte es la eterna rivalidad chileno peruana sobre la autoría de algunos tragos y platos tipícos,  así que no vamos a entrar en eso porque de eso no tengo ni idea.

En nuestra búsqueda hasta recurrimos al comodín del llamado telefónico:

aló mamá! ¿qué comidas típicas chilenas podemos preparar para las amigas de México?

mamá: eeeeeeeeeh ¿cazuela? ¿humitas? ¿empanadas?

y así estuvimos bastante rato, con el público riéndose de mí por tomarme tan en serio la misión.

Finalmente, hicimos pizza con espárragos…

Suuuuuuper chileno dirán ustedes, pero la verdad es que teníamos muchos espárragos en la casa y había que comerlos. También hicimos chupe de machas, que como ustedes saben yo no comí, porque mi relación con el sabor a mar es como el agua y el aceite. Según los invitados estaba rico.

Después de comer demasiado, lo crean o no, me puse a hacer postre. Lo que encontramos como típicamente chileno fue leche nevada, que como su nombre lo dice es un postre de leche, que recibe su nombre debido a que contiene merengue y este se asemeja a la nieve.

LECHE NEVADA: 

Ingredientes:

  • 1 litro de leche
  • 3 huevos
  • 1 taza de azúcar
  • 1 cda de fécula de maíz (maizena)
  • cáscara de limón
  • esencia de vainilla

Preparación:

Debemos comenzar separando las yemas y las claras de los huevos. Ponemos estas últimas en un bowl y las batimos a punto de nieve (cuando se ve como espuma) y agregamos el azúcar en forma de lluvia (de a poquito)  hasta formar un merengue. Lo distribuimos en moldes individuales o en una bandeja de vidrio.

Con esto ya tenemos la nieve, ahora hay que ponerle algo de gracia a la leche. Así que apartamos media taza y la juntamos con las yemas del huevo y la cucharada de fécula de maiz (la leche debe estar fría para que la fécula se disuelva bien). Ponemos a calentar el resto de la leche con media taza de azúcar y la cáscara de limón. No debe hervir, solo necesitamos que el azúcar se disuelva.

Agregamos ahora la mezcla de las yemas de huevo (yo la paso por el colador porque el huevo a veces tiene “cosas”) y revolvemos hasta que espese. Vaciamos sobre la “nieve” y listo! (Si les molestan las cáscaras de limón tienen que usar el colador de nuevo)

A continuación… las fotos! Por favor haga click para entender qué es…

1, 2, 3 una masa fácil y práctica

El mundo de las galletas nunca ha sido fácil para mí. Recetas he probado muchas, pero cuando encontré esta me enamoré, es simple, fácil de recordar y es muy versátil. Se llama masa mürbe oficialmente, pero es también conocida como 1, 2, 3 debido a que se basa en proporciones, una parte de azúcar flor, dos partes de mantequilla y 3 partes de harina.

Ingredientes:

  • 100 grs. de azúcar flor
  • 200 grs. de mantequila (es mejor si consiguen margarina de horneo, será una masa más fácil de trabajar)
  • 300 grs. de harina

Preparación:

Comenzamos tamizando los ingredientes secos en un bowl, agregamos la margarina en cubos y trabajamos con la punta de los dedos. La idea es integrar la margarina poco a poco para que envuelva el harina sin amasar. Nuestro objetivo es obtener una masa crujiente por lo que tenemos que evitar que se active el gluten. Cuando logramos una textura que parece de arena juntamos la masa con las manos y la dejamos descansar en el frío por una media hora. Pasado este tiempo nuestra masa ya esta lista para preparar lo que sea, yo la usado en galletas y  como base  de un cheesecake new york.

 

Pueden agregar esencia de vainilla, zeste de limón o cacao en polvo para crear unas galletas locas como estas:

IMG-20150929-WA0006.jpeg
Pueden quedar mucho más bonitas, pero no todo es tan perfecto